sábado, 12 de agosto de 2017

BAUTISMO EN EL NOMBRE DE JESUCRISTO

BAUTISMO EN EL NOMBRE DE JESUCRISTO

 SANA DOCTRINA DE CRISTO 
“IGLESIA EN CRISTO JESÚS MI LIBERTADOR” 
MINISTERIO DE RECONCILIACIÓN


¿Es Importante el Bautismo en el Nombre de Jesucristo? Siempre nos hemos equivocado porque nuestro nombre siempre ha sido lo más importante, ahora tenemos la oportunidad de cambiar nuestra naturaleza poniendo el nombre de Jesucristo sobre nuestro nombre, para que el Espíritu Santo nos convenza.
El bautismo es no solamente importante, sino imprescindible para la salvación. Jesús así lo declaró en Marcos 16:16 "El que creyere Y fuere bautizado, será salvo. Mas el que no creyere será condenado". Esta sitúa al bautismo como uno de los puntos principales en el plan de salvación, no el único. Según (Marcos 1:9), Jesús fue desde Nazaret de Galilea hasta donde Juan estaba bautizando, para ser bautizado por éste. Este supone, considerando el punto más cercano a Jerusalén, (Mateo 16), desde el Jordán, un viaje alrededor de 116 km. Si Jesús lo consideró tan importante (aunque ÉL no lo necesitaba), ¿Cómo hemos de considerarlo nosotros, sabiendo que lo necesitamos? Al decir que el bautismo es imprescindible para la salvación, algunos nos acusan de decir que el agua salva; nunca hemos dicho tal cosa, lo que salva en el bautismo, no es el agua sino la obediencia a la Palabra de Dios.

Otros dicen que con creer es suficiente. Les pregunto: ¿Puede alguien decir que cree en Jesús, y no cumplir sus mandamientos? La respuesta es ¡NO! Creer, no es el sustituto del bautismo, sino el requisito indispensable para ser bautizado. El Maestro lo respalda con sus palabras en (Juan 14:15-23) "Si me amáis, guardad mis mandamientos".

Todos los casos en las Sagradas Escrituras, de personas que creyeron en Jesús después del día de Pentecostés, están seguidos de su bautismo, veámoslo:
JUDÍOS: Los 3,000 de Pentecostés: (Hechos 2:41) "Así, que los que recibieron su palabra fueron bautizados y se añadieron aquel día como 3,000 personas". Los 5,000 Varones. (Hechos 4:12) "Pero muchos de los que habían oído la palabra, creyeron; y el número de los varones era como cinco mil". (Hechos 4:4) "En ningún otro nombre hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos".

PRUEBA SUFICIENTE DE LA IMPORTANCIA DEL BAUTISMO:
GENTILES: Los Samaritanos: (Hechos 8:12) "Pero cuando creyeron... se bautizaban hombres y mujeres". Simón el mago: (Hechos 8:13) “También creyó Simón mismo, y habiéndose bautizado, estaba siempre con Felipe; y viendo las señales y grandes milagros que se hacían, estaba atónito”. Pablo tras creer en Jesús: (Hechos 9:18) "Y levantándose, fue bautizado". Cornelio y su familia: (Hechos 10:48) Ellos recibieron el Espíritu Santo, e inmediatamente "mandó bautizarles en el Nombre del Señor Jesús...- Lidia de Tiatira: (Hechos 16:14,15) "El Señor abrió el corazón de ella, para que estuviese atenta a lo que Pablo decía. Y cuando fue bautizada...". El carcelero de Filipos: (Hechos 16:31-33) "Ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo tú y tu casa... y enseguida se bautizó él con todos los suyos...". Los Efesios: (Hechos 19:5) "Cuando oyeron esto, fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús...". Crispo y los Corintios: (Hechos 18:8) "Y Crispo, el principal de la sinagoga, creyó en el Señor con toda su casa; y muchos de los Corintios, oyendo, creían y eran bautizados”.

EL BAUTISMO ES:
•      El medio del perdón para salvación, no te presentes ante Dios, sin llevarlo con su NOMBRE JEHOVA de JESUCRISTO Y DEL ESPIRITU SANTO. (Hechos 4:12) “Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos”.
•      El vestido de Cristo (Gálatas 3:27) “Porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos”, no te presentes ante Dios desnudo.
•      Uno de los primeros pasos de nuestra salvación, (Marcos 16:16) “El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado”, no tratemos de andar a saltos.

BAUTISMO EN LAS SAGRADAS ESCRITURAS:
El bautismo en el nombre del Señor Jesús por inmersión, es algo que está plenamente apoyado por la Palabra de Dios como el único bautismo válido. La palabra "inmersión" viene del griego "baptizo", que quiere decir inmersión.
AGUA: (Hechos 10:47) "Pueda acaso alguno impedir el agua, para que no sean bautizados estos que han recibido el Espíritu Santo también como nosotros”.
MUCHAS AGUAS: (Juan 3:23) "Juan bautizaba en Enón, junto a Salim, porque había allí muchas aguas".
EL AGUA: (Hechos 8:33) "Y descendieron ambos al agua, Felipe y el Eunuco, y te bautizó".
DEL AGUA- (Hechos 8:39) "Cuando subieron del agua; (Mateo 3:16) "Y Jesús después que fue bautizado, subió luego del agua...".
SEPULTADO EN AGUA. Romanos 6:4 "Porque somos sepultados con él en el bautismo". (Colosenses 2:12) El bautismo es en el nombre de Jesús, porque (Hechos 4:12) "no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos---.

JESUS LO ORDENO: (Mateo 28:19) "Bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo"; (Lucas 24:47) "Y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones". PEDRO LO OBEDECIO: (Hechos 2:38) "Arrepentíos y bautícese cada uno de vosotros en el Nombre de Jesucristo para el perdón de los pecados". FELIPE LO PREDICO: (Hechos 8:12) "Pero cuando creyeron a Felipe, que anunciaba el evangelio del reino de Dios y el nombre de Jesucristo, se bautizaban hombres y mujeres".

ACEPTADO EN SAMARIA: (Hechos 8:16) "Sino que solamente habían sido bautizados en el nombre de Jesús”. PEDRO LO MANDO: (Hechos 10:48) "Y mandó bautizarles en el nombre del Señor Jesús”. LOS EFESIOS LO HICIERON: (Hechos 19:5) "Cuando oyeron esto, fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús". (Lucas 24:45-47) “45 Entonces les abrió el entendimiento,  para que comprendiesen las Escrituras; 46 y les dijo: Así ESTÁ ESCRITO, y así fue necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al tercer día; 47 y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén”.
(Mat 28:19,20) “19 Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; 20 enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén”. El Padre, se llama Jehová y el Nombre del Hijo es Jesucristo de Nazaret y Espíritu Santo.
El bautismo en el Nombre de Jehová, Jesucristo y Espíritu Santo NO debe ser administrado a niños; para ser bautizado se necesita creer y arrepentirse.
EL MODO DE LAS SAGRADAS ESCRITURAS: SUMERGIR, ZAMBULLIR.
(Hechos 8:38-39) “38 Y mandó parar el carro; y descendieron AMBOS al agua, Felipe y el eunuco, y le bautizó. 39 Cuando subieron del agua, el Espíritu del Señor arrebató a Felipe; y el eunuco no le vio más, y siguió gozoso su camino”. Entrar ambos, el que bautiza y el pecador arrepentido al agua, zambullir aquel a este y subir ambos del agua son pasos necesarios para efectuar un bautismo netamente bíblico.

(Juan 3:23) “Juan bautizaba también en Enón, junto a Salim, porque había allí muchas aguas; y venían, y eran bautizados”. “Muchas”, y no unas pocas gotas.
Por tal razón Jesús mismo fue bautizado en el río Jordán (Mateo 3:13-17) “13 Entonces Jesús vino de Galilea a Juan al Jordán, para ser bautizado por él. 14 Más Juan se le oponía, diciendo: Yo necesito ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a mí? 15 Pero Jesús le respondió: Deja ahora, porque así conviene que cumplamos toda justicia. Entonces le dejó. 16 Y Jesús, después que fue bautizado, subió luego del agua; y he aquí cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma, y venía sobre él. 17 Y hubo una voz de los cielos, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia”.

(Romanos 6:4) “Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva”. Así que, el bautismo en las Sagradas Escrituras es una sepultura en agua. No así la aspersión, tradición sin respaldo de las Sagradas Escrituras. (Hechos 2:38) “Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el Nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo”.
Cristo fija el bautismo como condición para ser salvo, diciendo: (Marcos 16:16) “Aconteció que mientras íbamos a la oración, nos salió al encuentro una muchacha que tenía espíritu de adivinación, la cual daba gran ganancia a sus amos, adivinando”. El Espíritu Santo hace lo mismo. (1 Pedro 3:21) “21 El bautismo que corresponde a esto ahora nos salva (no quitando las inmundicias de la carne, sino como la aspiración de una buena conciencia hacia Dios) por la resurrección de Jesucristo, 22 quien habiendo subido al cielo está a la diestra de Dios; y a él están sujetos ángeles, autoridades y potestades”.

Tenemos la ignorancia en las religiones y como ejemplo este maestro de la Ley (Juan 3:3-7) “3 Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios. 4 Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer? 5 Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. 6 Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es. 7 No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo”, y por ende, ¡no es salvo! Nadie puede andar “en vida nueva” sin antes sepultar al “viejo hombre” de pecado en las aguas bautismales.

(Romanos 6:3-7) “3 ¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte? 4 Porque somos sepultados juntamente con Él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva. 5 Porque si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección; 6 sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado. 7 Porque el que ha muerto, ha sido justificado del pecado”.

Es evidente, pues, que el bautismo no es “mero símbolo de salvación” sino requisito indispensable para ser perdonado, según toda declaración bíblica al respecto. En definitiva, EL BAUTISMO ES UNA “OBRA” NECESARIA PARA VALIDAR LA FE. (Santiago 2:17) “Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma”. Si cualquiera de nosotros, acepta al Señor Jesucristo pero no se bautiza, le falta un paso –el bautismo- para ser perdonado. Si se bautiza pero no con el propósito de recibir perdón, su bautismo no es bíblico. Nosotros no frustramos el propósito divino para el bautismo. Bautizamos “para perdón de los pecados”. (Hechos 2:38) “Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo”.

El mandato “bautizándolos” atañe al Nuevo Testamento, el cual entró en vigor al morir Cristo, su Testador (Hebreos 9:15-17) “15 Así que, por eso es mediador de un nuevo pacto, para que interviniendo muerte para la remisión de las transgresiones que había bajo el primer pacto, los llamados reciban la promesa de la herencia eterna. 16 Porque donde hay testamento, es necesario que intervenga muerte del testador. 17 Porque el testamento con la muerte se confirma; pues no es válido entre tanto que el testador vive”.

¿Cuándo bautizar? “Enseguida”. El carcelero de Filipos (Hechos 16:33) “33 Y él,  tomándolos en aquella misma hora de la noche, les lavó las heridas; y en seguida se bautizó él con todos los suyos”. ¡No lo pospusieron siquiera para el amanecer! Seis meses de clases para candidatos ¡Inaudito en Biblia! “Enseguida” por ser el bautismo esencial “para perdón”.
Ananías dice a Saulo: (Hechos 22:16) “Ahora, pues, ¿por qué te detienes? Levántate y bautízate, y lava tus pecados, invocando su nombre”.
El etíope dice: (Hechos 8:36-38) “36 Y yendo por el camino, llegaron a cierta agua, y dijo el eunuco: Aquí hay agua; ¿qué impide que yo sea bautizado? 37 Felipe dijo: Si crees de todo corazón, bien puedes. Y respondiendo, dijo: Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios. 38 Y mandó parar el carro; y descendieron ambos al agua, Felipe y el eunuco, y le bautizó”.

Así que, reflexionemos: ¿Cumple tu bautismo todos los requisitos bíblicos?
(1) ¿Pronunció la persona que le bautizó las siguientes palabras: “Le bautizo en el nombre del Padre Jehová Dios de los Ejércitos, y del Hijo Jesucristo de Nazareth, y del Espíritu Santo”?
(2) ¿Fue usted sumergido totalmente en el agua para sepultar al viejo hombre de pecado, resucitando del agua como nueva criatura para andar “en vida nueva”.
(3) ¿Fue bautizado usted “para perdón de los pecados”, o le declararon “salvo” antes del bautismo?
(4) ¿Fue bautizado usted tan pronto se arrepintiera y confesara el nombre de Cristo, o le aplazaron el bautismo, diciéndole que es mero símbolo de salvación y no necesario “para el perdón de los pecados”?


¡NO! cumplir con todos y cada uno de estos requisitos resulta, en un bautismo inválido sin fundamento en las Sagradas Escrituras. ¿Con qué razón o justificación presentarse ante Cristo en el juicio con un bautismo de hombres, pudiendo fácilmente tener el que ordena la Deidad? Respetuosamente, le animamos a bautizarse conforme a las directrices divinas en la Sana Doctrina de Cristo. Luego, perseverar “hasta la muerte” para así recibir la corona de la inmortalidad.

Bautizados nosotros bíblicamente, Cristo nos añadió a su iglesia
(Hechos 2:47) “alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos”.
(Mateo 16:18) “Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella”.

Rasgo esencial del pueblo auténtico de Dios es el bautismo enseñado y practicado conforme a las instrucciones de la Sana Doctrina de Cristo. 
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